"Capitán América: el primer vengador" es una película correcta que entretiene tanto a los fans del cómic como a los que buscan simplemente pasar un buen rato con una aventura. Se podría discutir si Chris Evans es o no el Capitán América más idóneo, mientras que pocos dejarán de afirmar que Hugo Weaving está enorme como Cráneo Rojo. La película empieza relacionándose de algún modo con la de Thor a través del "Cubo de Odín" que Cráneo roba en Noruega. No hay que olvidar que esta película del Capitán América no es un film aislado, sino una pieza más de un puzzle que se está construyendo y que culminará en la película de Los Vengadores. Ahí tenemos también a Howard Stark, interpretado por Dominic Cooper, científico que ayuda a crear al supersoldado de América y que será el padre de Tony Stark, Iron Man. Todo contribuye a intentar crear esa idea de universo común que quieren crear, relacionando los films de Thor, Iron Man y este del Capi, a semejanza del universo Marvel de los cómics, en el que las distintas series se interrelacionan, con mejor o peor fortuna, desde los años 60. La película podría pensarse que tarda algo en arrancar, pero simplemente pienso que han querido tomarse su tiempo para presentar bien al personaje. Los decorados, ambientación y vestuario son geniales. No es una película sin embargo que tenga un argumento tan bueno como el de "X-Men: Primera Generación" (tal vez la mejor película de Marvel, en el aspecto argumental), pero ofrece buenos momentos y, como no, el inevitable cameo de Stan Lee.