Vi ayer Coyote vs ACME y me gustó mucho. La historia de esta película es curiosa. La hicieron, los productores de la Warner la vieron y pensaron que no iban a ganar dinero con ella. Así que la metieron en un cajón. Pero ya se había corrido la voz de que la película existía y se generó un movimiento de gente que quería verla. Sobre todo hubo un tipo que iba todos los días a la Warner disfrazado de Coyote para reclamar verla. Al final Ketchup Entertainment, otra productora, le compró la película a Warner por 50 millones de dólares. El argumento es simple: el Coyote, después de décadas de sufrir explosiones, descalabros y en resumen mucho dolor intentando atrapar al Correcaminos usando para ello los aparatos de ACME, que nunca funcionan, decide demandar a ACME. La película es como la de ¿Quién engañó a Roger Rabbit? o la de Space Jam porque transcurre en un mundo en el que conviven seres humanos y dibujos animados. Además del Coyote y el Correcaminos salen todos los demás Looney Tunes, los personajes de dibujos de Warner Bros. Salen todos: desde el pato Lucas, Bugs Bunny o Piolín al demonio de Tasmania o alguno, como ese gigante de pelo rojo, de quien no recordaremos ni el nombre, pero sí el haberlo visto en algún momento de nuestra infancia. En el lado de los actores de carne y hueso tenemos a Will Forte como Kevin Avery, el abogado del Coyote, al principio más escéptico de emprender un gran proceso contra ACME pero que luego se implica más, a John Cena como el abogado de ACME, implacable e impecable también (frente al dubitativo y de aspecto desastroso Forte) y a Paige, la sobrina y ayudante de Forte, que empuja a su tío a llevar el proceso y que está interpretada por Lana Condor. La película tiene sus momentos graciosos pero también su intensidad más dramática. El final es emotivo y vemos al Coyote bajo una nueva luz. En lo que él es y en su relación con el Correcaminos. Hay un mensaje en la película que algunos han interpretado como anti grandes empresas. Yo creo que es verdad que algunas grandes empresas han hecho cosas cuestionables, pero no creo que la película diga que este tipo de empresas no deberían de existir. Se pide que respondan por lo que hagan mal, simplemente. Lo que es seguro es que muchos saldrán del cine odiando al gallo Claudio, el dueño de ACME.

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