Es el "Epitafio de Seikilos", datada en el siglo I después de Cristo. El griego Seikilos grabó la letra de esta canción, con signos indicativos para poder cantarla, en una estela funeraria dedicada a su mujer. Se trata de una invitación al carpe diem, a disfrutar de la vida, ya que hemos de morir.
La letra de la canción es esta:
ὅσον ζῇς, φαίνου, μηδὲν ὅλως σὺ λύπου•
πρὸς ὀλίγον ἐστὶ τὸ ζῆν, τὸ τέλος ὁ χρόνος ἀπαιτεῖ.
Hoson zēs, pheinou, mēden holōs sy lypou;
pros oligon esti to zēn, to telos ho chronos apeitei
Mientras estés vivo, brilla; no dejes que nada te entristezca más allá de la medida
porque corta es la vida por cierto, y su retribución el tiempo exige.