Imagen: Rachel Weisz y Oscar Isaac en "Ágora"
De los libros como transmisores de conocimiento y como objetos amados: Hoy he recordado la escena de "Ágora", la película de Alejandro Aménabar protagonizada por Rachel Weisz, en que los cristianos asaltan y queman la Biblioteca del Serapeum, en Alejandría, y dicha escena me ha inspirado este poema:
Repasas el libro aquel,
lo acoges en tus manos,
objeto tan amado.
Piensas en esa parte de la humanidad
a la que perteneces:
aquella para la que un libro
siempre será un tesoro.
Piensas en aquella película, "Ágora",
en Hipatia intentando salvar tratados
de geometría o física
mientras se acercan los bárbaros.
Y te preguntas,
mientras miras tus libros,
cuánto más tardarán
en tirar tu puerta,
con antorchas a flor de mano,
los bárbaros.
-José Alfonso Pérez Martínez, 11-10-2010-