J.R.R. Tolkien era un hombre tradicionalista, monárquico, católico, ruralista, alérgico al maquinismo (no tenía televisor, coche, lavadora o lavaplatos), incluso ludita (en su obra magna los ents destruyen los complejos fabriles de Saruman, y los hobbits los construidos en la Comarca durante su ausencia). Se sentía inglés, no británico, más específicamente de la zona de Inglaterra conocida en la época de la heptarquía como Mercia. Tolkien creía que la revolución industrial, la gloriosa de Inglaterra o la francesa habían estropeado el mundo, lo habían conducido a un estado nefasto. Aborrecía las grandes estructuras estatales y las modernas ideologías de masa, como el comunismo y el fascismo. Cuando uno lee el Señor de los Anillos puede ver todo esto reflejado, de forma más o menos clara. Charles A. Coulombe y Elwin Fairburn escribieron dos excelentes ensayos para explicitar estas claves de la obra de Tolkien. Dichos ensayos, El Señor de los Anillos: una perspectiva católica, y J.R.R. Tolkien: una mitología para Inglaterra, así como otros de otros autores, se incluyen en el volumen J.R.R. Tolkien, Señor de la Tierra Media, editado por Joseph Pearce y publicado en España por Minotauro. Muy recomendado.
Por estar contigo
Blog personal de José Alfonso Pérez Martínez
"Estas líneas escribo,
únicamente por estar contigo"
(Luis Cernuda)
lunes, 17 de junio de 2013
viernes, 7 de junio de 2013
Hermann Hesse, "Pequeñas alegrías"
Ha sido un gran deleite para mí, una gran alegría, leer este Pequeñas alegrías de Hesse. Es un libro extraordinario que nos muestra sesenta años de escritos cortos -artículos de opinión, reseñas de libros, reflexiones de lo más variado-, desde la juventud -escribió el primer texto del volumen a los veintidós años- hasta la senectud, muy cerca ya de la muerte. Estos sesenta años de textos forman un monumento literario integrado por una continuada e insobornable independencia intelectual, por una asimismo continua apuesta por el pacifismo, por un gran amor a su patria -una patria de límites indefinidos, comprendida sobre todo por el suroeste de Alemania y la Suiza de lengua alemana-, por un acendrado humanismo -aprendido en Voltaire, en Montaigne- y por la fascinación por la naturaleza y los libros. Su lenguaje, sencillo, se vuelve poético en las descripciones de paisajes o al hablar de los cambios de las estaciones. Él, que tan viajero fue, volvía siempre a esa patria suya de límites indefinidos, definida por un paisaje y por un paisanaje comunes, aunque fronteras artificiales la cruzaran, y la crucen aún. Rural y urbano, cosmopolita y apegado a lo alemán -pero no de un modo nacionalista o despreciador de los otros-, atraído por las filosofías y religiones de Oriente -Buda, Lao Tsé- pero sin negar a sus ancestros cristianos -a ese abuelo que quiso ser teólogo, a ese padre que fue, en palabras del obispo de Wurm, un auténtico "cristiano primitivo"-. Único Hermann Hesse.
miércoles, 5 de junio de 2013
A propósito de Gide
Foto: André Gide en 1930, a los 61 años
El escritor Luis Antonio de Villena acaba de publicar un ensayo (noticia) sobre André Gide. Tal vez sea una buena ocasión para compartir este texto, una carta que Hermann Hesse escribió a Gide en 1951, poco antes de la muerte del escritor francés, y que Hesse incluyó en un artículo (Recuerdos de André Gide) aparecido en Neue Zürcher Zeitung e incluido también en el volumen Pequeñas alegrías. Ojalá la carta de Hesse a Gide anime a leer el ensayo de De Villena o, por supuesto, al propio André Gide:
Montagnola, enero de 1951
Querido y apreciado André Gide:
Su nuevo traductor Lüsberg me ha enviado Hojas de otoño, he leído ya la mayor parte de estos recuerdos y meditaciones y en este momento no me parece correcto y gentil agradecerle a ese señor su obsequio sin antes enviar a usted mi saludo y mi agradecimiento.
Hace mucho que debía haberlo hecho, pero de un tiempo a esta parte vivo en un estado de resignado agotamiento y no es ésta la disposición en que se debe visitar a una persona mayor e ilustre. Pero el agotamiento podría durar hasta el final, y antes quisiera una vez más expresar toda la gratitud y simpatía, acrecentada en los últimos años, que siento por usted.
Las gentes de nuestro gremio parecen ahora escasear y empiezan a sentirse solas, por eso es una suerte y un consuelo hallar aún en usted un amante y un defensor de la libertad, de la personalidad, de la obstinación, de la responsabilidad individual. La mayoría de nuestros jóvenes colegas, y lamentablemente también algunos de nuestra propia generación, aspiran a cosas muy distintas: enrolarse sea en la comunidad romana, sea en la luterana, sea en la comunista o de cualquier otro tipo. Un sinfín de personas han llevado ya a cabo este enrolamiento, hasta aniquilarse a sí mismas. Por cada evasión de un antiguo compañero hacia las iglesias o los colectivos, por cada defección de un colega cansado o desesperado de poder seguir adelante como caminante solitario y responsable ante sí mismo, el mundo se empobrece y nos resulta más penoso seguir viviendo. Pienso que algo análogo le ocurre a usted.
Reciba de nuevo el saludo de un viejo individualista, que no tiene intención de engancharse a ninguno de los grandes tinglados.
Bendición al empezar junio
Rachel Weisz como Hipatia, en "Ágora", película de Alejandro Aménabar
Que la luz de Hipatia, que atraviesa los siglos, ilumine este mi blog.
Que su mensaje de tolerancia y de amor por la sabiduría os ilumine a todos, hermanos y hermanas.
Que nunca os falte un libro amado ni un cielo cuajado de estrellas.
Bendecid la vida como yo os bendigo.
-José Alfonso Pérez Martínez, 5 de junio de 2013-
martes, 4 de junio de 2013
Hermann Hesse, individualista letraherido
Junto a las otras mitologías, mandamientos y religiones del hombre primitivo, nació también ese extraño sistema invertido y falaz según el cual el amor del individuo a sí mismo, que es la base del amor, es ilícito y pecaminoso, y el hombre tuvo que disimular, ocultar y enmascarar ese amor.-Hermann Hesse, en Fragmentos del diario de Martin, texto incluido en el volumen Pequeñas alegrías-
Yo sé, cuando me enfrasco en un bonito libro, que estoy haciendo un menester mejor, más sensato y más valioso que todos los ministros y reyes de este pícaro mundo han hecho de unos años a esta parte.-Hermann Hesse, en Velada otoñal en el cuarto de estudio, texto incluido en el volumen Pequeñas alegrías-
Dos frases
Dos frases que me han llamado la atención en un artículo de Manel Arias Maldonado en el nº 383 de Revista de Occidente (abril 2013):
Ser un hombre común es ser una pieza del famoso sistema; ser un artista es, en cambio, la manera elegante de salirse de él.
El tedio es una tragedia del carácter o un fracaso de la educación.
Esas frases las suscribiría el mismísimo Oscar Wilde, si levantara la cabeza.
lunes, 3 de junio de 2013
Stannis Baratheon, un fascinante personaje
-Este texto contiene algunas frases que podrían considerarse spoilers-
Stannis es uno de los mejores personajes, en mi opinión, de la saga "Canción de hielo y fuego", de George R.R. Martin. Su honorabilidad y sentido de la justicia lo convierten en un rey que cualquiera podría seguir sabiendo que nunca haría nada que nos hiciera avergonzarnos o arrepentirnos de seguirle. Su hermano mayor era un borracho lujurioso e invadido por la gula, una vergüenza de rey. Su hermano pequeño, Renly, le traicionó nombrándose rey, cuando por derecho el trono correspondía a Stannis. Stannis Baratheon es alguien justo y honorable en un mundo de injusticia y deshonor. Davos sabe cómo es Stannis, él probó su justicia, para bien y para mal, y por eso le sigue. Otra cosa que me gusta de Stannis es que nunca ordena a sus hombres nada que no esté dispuesto a hacer él mismo. Él iba en los barcos que atacaron Desembarco del Rey, él iba entre sus hombres cuando atacaron a los salvajes al norte del Muro, y cuando atravesaron un infierno helado para conquistar Invernalia. Sólo él sabe porqué sigue al dios del fuego, pero en un hombre así su fe debe de ser sincera. No me lo imagino siendo deshonesto, fingiendo su fe por cálculo político. Tal vez muera, o lo maten. No me extrañaría, viendo el gusto de George R.R. Martin por eliminar a los personajes más fascinantes. Pero si cae sé que sabrá caer como un hombre y como un rey.
jueves, 30 de mayo de 2013
Poema del acatamiento de la muerte
POEMA DEL ACATAMIENTO DE LA MUERTE
Soy como la luna llena,
que cada noche que pasa
ve cómo disminuye su resplandor
-Chang Chuling (673-740)-
Cuando muera
seré como una flor de quebrado tallo,
o como un sol sin alba futura,
en su último ocaso.
Se perderá en un momento mi vida
como se pierden los reinos, los reyes, las dinastías.
No me lamentaré, ¿por qué habría de ser yo diferente?
Todo, al final, vuelve al polvo,
a la nada, se vuelve pasado y se olvida.
Descansaré, qué alegría, de mi cuerpo y de mí.
-José Alfonso Pérez Martínez, 30 de mayo de 2013-
domingo, 26 de mayo de 2013
Francisco Miranda Terrer, sobre "Bajo bandera verdadera"
Querido José Alfonso, disculpa que acuse recibo tan tarde. Gracias por enviarme el libro. Veo que sigue en la línea de sus predecesores, de manera que parece una única obra en permanente marcha. Se deja leer con gusto y se agradece tu independencia. Confío en que no cejes. Recibe un afectuoso saludo de Paco.
Sobre el aborto: mi opinión
El ministro Gallardón impulsa una reforma de la ley del aborto para restringir los supuestos. Este tema del aborto me parece muy complejo, y creo que mucha gente opina, pontifica más bien, desde la ignorancia. La postura del gobierno me parece que puede puntualizarse. ¿Cómo va a permitirse que nazca, por ejemplo, un bebé sin cerebro? ¿Y los niños que sí sean funcionales, pero nazcan con minusvalías? Yo creo que ellos tienen derecho a vivir, no me gusta la eugenesia, y el gobierno quiere que nazcan, pero por otra parte recorta en ayudas a la dependencia. ¿Cómo se supone que van a poder vivir esos niños, cuando nazcan? Es todo un enorme sin sentido guiado por presupuestos ideológicos y no por el sentido común o por criterios médicos.
El argumento "deben dejar a las mujeres elegir sobre su cuerpo" es erróneo: el problema es que el ser que se está gestando NO FORMA PARTE del cuerpo de la madre. De hecho el cuerpo de la madre ataca al embrión como si fuera lo que es: un cuerpo extraño. Por eso las nauseas y trastornos. El embrión genera unas enzimas para no ser expulsado, aunque a veces no se logra y se producen abortos espontáneos. Sólo un ignorante puede decir que un embrión o feto es algo sobre lo que una mujer puede decidir por ser parte de su cuerpo. Os recuerdo que el derecho a la vida es uno de los derechos humanos. Ahora hay demasiadas personas, en demasiados países, que ponen demasiadas excepciones a ese derecho. Muchos ateos no creen en dios, pero se creen dioses para decidir sobre la vida. El derecho a la vida significa "derecho a poder llegar a vivir". ¿Somos dioses para decidir que alguien no puede tener ese derecho? a mí me parece que no. Sólo por razones médicas veo yo justificable negar ese derecho.
Otro argumento defectuoso es "el hombre no debería decirle a las mujeres lo que hacer, como si fueran disminuidas mentales o menores". Yo pienso que el aborto es algo demasiado importante que afecta a toda la humanidad, ¿por qué uno no debería poder opinar, sólo por ser del sexo masculino?
Todo el mundo está en contra del aborto, o debería estarlo. No es plato de gusto para nadie abortar, hay que conseguir que ninguna mujer deba plantearse hacerlo. Hay que fomentar la educación sexual para evitar embarazos indeseados, y hay que darle más valor al derecho a vivir, si el embarazo está en marcha, y hay que tener sentido común, y hay que valorar más criterios médicos y no la ideología.
Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona.
-Artículo 3 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos-
Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.
-Artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos-
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