La ciencia ficción de Marvel vuelve a los cines. El grupo de héroes liderado por Star Lord (Chris Pratt) tendrá que volver a salvar la galaxia. La película es mejor, yo diría, que su antecesora. Como continuación desmiente absolutamente el dicho de que segundas partes nunca fueron buenas. Esta segunda parte de los Guardianes comienza ya magistralmente, con una preciosa escena de apertura en la que el pequeño Groot baila mientras, en un segundo plano, sus compañeros luchan contra una gigantesca bestia. El film vuelve a mezclar espectacularidad cósmica y humor, a la vez que profundiza en personajes como Star Lord, que encuentra por fin a su padre biológico (interpretado por el veterano actor Kurt Russell), o Yondu (Michael Rooker), que pasa de canalla a héroe en escenas memorables. También Gamora (Zoe Saldaña) y su hermana Nébula (Karen Gillan) tendrán ocasión de explorar en su relación fraternal de amor-odio. Atención a las escenas que tras la película acompañan a los títulos de crédito: no son una o dos, sino cinco o seis, avisados quedan.
Por estar contigo
Blog personal de José Alfonso Pérez Martínez
"Estas líneas escribo,
únicamente por estar contigo"
(Luis Cernuda)
sábado, 29 de abril de 2017
jueves, 27 de abril de 2017
Un poema de Gabriel Bocángel
Gabriel Bocángel vivió entre 1603 y 1658. Hijo de un médico genovés y de una dama española. El siguiente poema suyo es un soneto sobre la fugacidad del tiempo y la brevedad de la vida.
Huye del sol el sol, y se deshace
la vida a manos de la propia vida;
del tiempo que, a sus partos homicida,
en mies de siglos las edades pace,
nace la vida, y con la vida nace
del cadáver la fábrica temida.
¿Qué teme, pues, el hombre en la partida,
si vivo estriba en lo que muerto yace?
Lo que pasó ya falta; lo futuro
aún no se vive; lo que está presente
no está, porque es su esencia el movimiento.
Lo que se ignora es sólo lo seguro;
este mundo, república de viento
que tiene por monarca un accidente.
"En la guerra de España", de Antoine de Saint-Exupéry
Este librito fabuloso recoge los artículos que para dos periódicos franceses escribió, como corresponsal de guerra, el autor de "El Principito". Por supuesto, no son artículos periodísticos al uso, pues Antoine de Saint-Exupéry no era un periodista normal, sino un poeta y, a su manera, un auténtico filósofo. No se encuentran en estos textos frases como "ayer el ejército republicano avanzó tantos kilómetros en dirección a tal ciudad" o "nos comunican que el ejército franquista cuenta con tantos efectivos". A Antoine de Saint-Exupéry no le importan los movimientos de tropas ni las cifras de la guerra, le importan los hombres en la guerra. Más concretamente: no los hombres, sino "el hombre", el individuo singular, atemorizado en su trinchera, mas dispuesto a morir o matar en cualquier momento por una idea. Antoine de Saint-Exupéry reconoce el valor de las ideas que hacen que los hombres se dividan en bandos, reconoce que por ellas el hombre se eleva y halla un sentido, mas nos llama a elevarnos, a hallar ese sentido, inspirados por otro tipo de ideas, de corte más universal, para esquivar, para superar la lógica de la confrontación y la guerra.
Una obra, en su brevedad, extraordinaria.
Así que olvidaos de esas divisiones que, una vez aceptadas, acarrean todo un Corán de verdades inquebrantables y junto con ellas un fanatismo ciego. Se puede dividir a los hombres en hombres de derechas y en hombres de izquierdas, en jorobados y no-jorobados, en fascistas y en demócratas, y todas estas distinciones son irrefutables; pero la verdad, ya lo sabéis, es lo que simplifica el mundo, no lo que siembra el caos.
viernes, 14 de abril de 2017
Los nuevos 10 mandamientos
Siguiendo una propuesta de Alvaro Mijael en Facebook. Los mandamientos que propongo son versiones de los originales, nuevas visiones. En algunos mi versión se aleja del original, en otros vengo a decir lo mismo. Los originales están debajo de los míos, en cursiva.
1- Te amarás a ti mismo
2- No tomarás a la realidad en vano, no la despreciarás, ni pondrás sobre ella mundos o dioses imaginados
3- Santificarás tu tiempo, no malgastándolo en actos dañinos
4- Honrarás a quien lo merezca
5- No morirás por quien no moriría por ti
6- No cometerás actos contra ti mismo ni contra quien no te haya dañado
7- Respetarás la propiedad ajena
8- Dirás la verdad, aunque te perjudique
9- No verás el deseo sexual ni su realización como algo impuro
10- No desearás ser otro
Los mandamientos originales:
- Amarás a Dios sobre todas las cosas.
- No dirás el nombre de Dios en vano.
- Santificarás las fiestas.
- Honrarás a tu padre y a tu madre.
- No matarás.
- No cometerás actos impuros.
- No robarás.
- No darás falsos testimonios ni mentiras.
- No consentirás pensamientos ni deseos impuros.
- No codiciarás los bienes ajenos.
miércoles, 12 de abril de 2017
Un poema de Guillermo Carnero
De su más reciente poemario,
Regiones devastadas (Vandalia, 2017)
RETRATO DEL DUX FRANCISCO VENIER, POR TIZIANO
Mi carne inerte arrastra el peso inútil
de perlas y rubíes. Soy sólo un transeúnte
en este trono: quien me elevó a él
en él me abandonó. Si me envidiaras
considera mi mano, viajero:
no exige sumisión y no impone silencio,
no concede clemencia
ni marca el rumbo de ninguna flota.
Espera que una noche
llegue a rozarla el animal alado
que quizá tenga el don de conducirme
a orillas de la plácida laguna.
(c) Guillermo Carnero, 2017
Notas:
-El dux era el Jefe de Estado de la República de Venecia. Era una suerte de rey elegido, de presidente vitalicio elegido de entre los nobles venecianos, reunidos en el Gran Consejo. Gobernaba hasta su muerte, en principio, aunque se dieron casos de algunos que fueron destituidos o a los que se permitió abdicar.
-Francisco Venier fue dux de Venecia entre los años 1554 y 1556, año de su muerte. Anciano y enfermo en el momento de su elección, no pudo ni quiso realizar grandes cosas en el gobierno.
-Tiziano Vecellio fue un pintor veneciano, nació en un pueblo de la región italiana dominada por la República de Venecia hacia 1480, y falleció en la misma Venecia en 1576. En la Wikipedia
-Guillermo Carnero es un poeta español, nacido en 1947. En la Wikipedia
sábado, 8 de abril de 2017
Un poemita mío, recién escrito
LA TORRE DE LOS VICIOS CAPITALES (DE PROVINCIA)
-A José Mota, que, genial como siempre,
creó esta expresión para titular uno de sus especiales-
No envidia, ni ira,
no gula, ni soberbia.
Morder las uñas,
tal vez, u oler las páginas
de un libro viejo.
La torre de los minúsculos vicios,
los vicios capitales de provincia.
(C) José Alfonso Pérez Martínez, 2017
En el ABC de hoy
En la portada, Donald Trump, que es noticia tras haber ordenado un bombardeo a una base aerea siria como castigo por el uso, por parte del gobierno de Bassar al-Asad, de armas químicas. Yo no sé si la entrada de Estados Unidos en un escenario tan complejo como la guerra siria será algo positivo, lo que sé es que Bassar al-Asad es un dictador, un criminal, y que Vladimir Putin no debería apoyarle. Por supuesto, los del DAESH son peores que al-Asad, pero eso no debería de servir de excusa para perdonarle a éste sus numerosos crímenes.
En la página 3, un artículo a toda página del escritor chileno Jorge Edwards, titulado "Los senderos que se bifurcan". Habla de cuando fue diplomático, representando al Chile de Salvador Allende en la Cuba de Fidel Castro, en 1970. Cuenta que el Senado chileno vetó el nombramiento del embajador elegido por Allende, y que cuando explicó esto a un político cubano éste le dijo: "¿y por qué no cierran el Senado, chico?". Frase muy reveladora del escasísimo respeto que el Estado de Derecho, con sus poderes divididos e independientes, merece, en 1970 y ahora, a la izquierda latinoamericana. Se ha visto en el intento reciente de Nicolás Maduro de inhabilitar al parlamento venezolano. Refiriéndose a Fidel Castro dice Edwards: "No demostraba el menor interés ni la menor noción de lo que podía ser un Estado de Derecho".
En la página 13 hay un artículo de Ignacio Camacho sobre Azorín, el gran escritor de la llamada Generación del 98. Dice que a Azorín hay que reivindicarle, y estoy de acuerdo. Todo el mundo debería de tener "Castilla" en su biblioteca. Camacho habla de su voluntad de estilo, de su "vocación letraherida", de su prosa detallista, su "vocabulario minucioso, cabal", de su "lenguaje despojado de énfasis", de sus textos que buscan la esencia de las cosas.
Se habla también, por supuesto, de muchas otras cosas, en el ABC de hoy: del paripé de ETA, entregando armas pero sin pedir perdón y sin prestarse a colaborar con la justicia para esclarecer los 300 asesinatos de la banda que siguen sin resolver. Del viaje de Sus Majestades a Japón, donde fueron recibidos por el Emperador Akihito y su esposa. Y del atentado islamista en Estocolmo, repitiendo el modus operandi (vehículo que arrolla a viandantes) de Niza, de Berlín, de Londres.
miércoles, 5 de abril de 2017
"Una república de patricios: Venecia", de Charles Diehl
El ejemplo perfecto de régimen oligárquico lo representa la república de Venecia, donde unas 200 familias (los Morosini, los Contarini, los Tiépolo, los Dandolo...) se repartieron los diversos cargos de la administración durante los 1100 años (697-1797) que duró este Estado. Este libro de Diehl es un excelente y ameno repaso de la Historia de Venecia, desde la fundación de la ciudad en la época final del imperio romano, pasando por su dominación por Bizancio, su independencia, su expansión por las islas y costas del Mediterráneo oriental, sus luchas contra los turcos, su riqueza fruto del comercio, las fiestas y costumbres, los esplendores de sus palacios e iglesias, la orgullosa independencia frente al Papado, su asilo y protección para intelectuales y artistas. Aunque sólo los patricios tenían sitio y voto en los organos de gobierno (el Gran Consejo, el Senado, el Consejo de los Diez...) todos los venecianos, también los obreros o los burgueses, pudieron disfrutar de la prosperidad que la sabia conducción y organización del Estado produjeron durante siglos.
sábado, 1 de abril de 2017
De la tuitera condenada
Esta entrada puede ser leída en relación con la anterior (De la ética en las leyes) o como continuación de la misma.
Cassandra Vera es estudiante de Historia (como yo lo fui) y tuitera (como yo no seré nunca, no me atrae Twitter). Escribió un supuesto chiste (a mí no me hizo gracia alguna) sobre Carrero Blanco por el que ha sido condenada a un año de cárcel (no entrará en prisión) y a siete años de inhabilitación para cargo o empleo público, y para percepción de becas (lo que puede complicar su sueño de ser profesora). De Carrero Blanco pueden decirse muchas cosas: fue militar, católico, conservador, llegó a presidente del gobierno (después que Francisco Franco renunciara a este cargo, para ser sólo Jefe del Estado). Falleció en 1973 en un espantoso atentado terrorista perpetrado por la banda terrorista ETA, terroristas a los que dejaron hacer, creen algunos historiadores, miembros de los servicios de espionaje del Estado, y también la CIA, que querían a Carrero muerto para que no obstaculizara, como preveían que podía hacer, la llegada de la democracia. El chiste de Cassandra sobre Carrero es de mal gusto y no voy a reproducirlo. Es legítimo criticar las ideas de Carrero, es legítimo criticar sus actos como hombre público o como presidente, decir Carrero se equivocó en esto y en esto, pero no es legítimo reírse de él como víctima del terrorismo, convertir un brutal atentado en un chiste, no es legítimo y no es ético. ¿Debería ser castigado, penalmente? En mi entrada anterior expliqué porqué creo que sí, así que no voy a insistir al respecto. Sólo quiero lamentar que haya jóvenes tan equivocados, de corazón tan frío y tan negro, que crean que pueden reírse de todo. Eso refleja maldad, o una educación recibida muy escasa en valores éticos. El 16 de diciembre de 2012 Cassandra Vera escribió en Twitter: Me molesta que Rajoy todavía no haya recibido un balazo en la cabeza.
¿Eso de la bala en la cabeza también es un chiste, como lo de Carrero? No entiendo yo el sentido del humor de algunos. ¡Y
quiere ser profesora, la tal Cassandra! ¿Qué puede enseñarle a sus
alumnos, que las balas en la cabeza son formas legítimas de intervenir
en la política?
martes, 28 de marzo de 2017
De la ética en las leyes
Dice Pablo Iglesias: "despenalícese el enaltecimiento del terrorismo, permítase la justificación de los atentados". Quiere que se permitan legalmente estos desafueros, en nombre de la libertad de expresión. Pero, ¿cuál ha de ser el objetivo del derecho, de la ley? el hacer justicia. Y no parece justo hacer sufrir a los débiles, a las víctimas. La defensa de ellas, y el castigo de lo que está mal, ha de ser el objetivo. Porque, si la ley ampara expresiones que dañan a las víctimas del terrorismo, la ley ampara el mal. Es una cuestión de ética. Sabemos que una cosa es la ley y otra la ética, pero no estaría mal empezar a hacer de ambos ámbitos uno solo, siempre que sea posible. Sabemos que en el nefasto siglo XX gobiernos fascistas o comunistas pudieron cometer actos terribles, inmorales, porque eran actos legales: en nombre de la seguridad del Estado se volvía legal que el gobierno pudiera esclavizar o asesinar a disidentes. Así fueron posibles los esclavos de Franco que murieron levantando la basílica del Valle de los caídos, o los campos de exterminio nazis, o el gulag soviético. Ahora se pretende que en nombre de la libertad de expresión sea legal que se pueda dañar verbalmente a las víctimas del terrorismo. Es de nuevo, el mal legalizado. A un nivel menor, se dirá. Pero sigue siendo el mal.
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